El proyecto consiste en una vivienda unifamiliar integrada en su entorno mediterráneo, con 188,60 m² de superficie construida cerrada y 19,10 m² de terrazas (consideradas al 50%). La casa se organiza de manera funcional y luminosa, conectando interior y exterior mediante volúmenes sencillos y materiales naturales.
El programa incluye tres habitaciones dobles, dos baños, lavadero y un espacio diáfano de estar–comedor–cocina, concebido para maximizar la luz natural y la ventilación cruzada. Se priorizan criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y confort, dando como resultado una vivienda equilibrada, práctica y en armonía con su entorno.




















